La Cronica de Rasganorte

Relato de una guerra que aun no ha terminado

Al norte del mundo, donde el mar se vuelve piedra y el viento aprende a gritar, hay un trono de hielo. Lleva años ocupado. Su señor no duerme, no envejece y no olvida: espera. Y mientras espera, cuenta los muertos que todavia le faltan.

El Azote no llamo a las puertas de Azeroth: las derribo. Puertos enteros amanecieron en silencio. Aldeas enteras se levantaron caminando torcido. Y cuando los reinos comprendieron que aquello no era una plaga sino una campaña dirigida desde el norte por una voluntad fria y paciente, la Corona de Hielo llevaba decadas preparandose. Ventormenta y Orgrimmar dejaron de mirarse entre si y miraron hacia arriba.

Lo que vino despues fue la mayor movilizacion que ha visto este mundo. Flotas rompiendo hielo. Ejercitos desembarcando en fiordos donde los vrykul recordaron que alguna vez fueron gigantes. Cruzados marchando sobre tierras donde una civilizacion entera devoro a sus propios dioses antes que arrodillarse. Cada legua costo semanas. Cada semana costo nombres.

Esta cronica reproduce ese avance, capitulo a capitulo, al ritmo al que se gano. Naxxramas volvera a sobrevolar los cielos helados cuando toque. Ulduar abrira sus puertas cuando los guardianes decidan que merece la pena mirar dentro. Y la Ciudadela seguira sellada hasta que exista quien pueda cruzarla. Nadie llega antes de tiempo, porque nadie llego antes de tiempo: avanzamos todos, o no avanza ninguno.

Sube. Equipate. Aprende. El trono lleva mucho tiempo esperando, y su ocupante tiene toda la paciencia del mundo. Nosotros no.

Cronista de Azeroth